LABORAL. EL DESPIDO: situaciones de cómo irse de un trabajo con paro e indemnización.
Cada año, cientos de miles de personas en España acceden a una prestación por desempleo o reciben una indemnización tras perder su empleo.
El número de despidos registrados en 2023 alcanzó una cifra histórica: 606.625 personas fueron despedidas, con una indemnización media de 7.446 euros, la más baja en años.
Esta caída en la cuantía de las compensaciones se explica, en parte, por el aumento de despidos entre trabajadores con escasa antigüedad en sus puestos: un 35% llevaba menos de seis meses trabajando cuando perdió su empleo.
Al mismo tiempo, solo en abril de 2025, más de 1,5 millones de personas cobraron algún tipo de ayuda por desempleo, con una tasa de cobertura del 74%, según los datos publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
Asimismo, el gasto medio por beneficiario se situó en 1.317,90 euros mensuales, lo que supone un incremento del 21,7% respecto al mismo periodo del año anterior.
Frente a este panorama, muchas personas deciden abandonar voluntariamente su empleo por motivos personales, desgaste o en busca de nuevas oportunidades.
Pero cuando se toma esta decisión, surgen dudas inevitables sobre los derechos laborales asociados a una salida no forzada.
LABORAL. CONSECUENCIAS DE LA SUCESIÓN DE CONTRATOS TEMPORALES
Si estás en alguna de estas situaciones, tienes derecho a irte de tu empresa con indemnización por despido improcedente, exponiendo una lista que recoge diferentes circunstancias: si no te pagan salario, te pagan con retraso, no estás dado de alta en la Seguridad Social, sufres acoso o una carga muy elevada de trabajo.
En cualquiera de estos casos, se podría alcanzar la máxima cuantía.
Por otro lado, si tu empresa te ha hecho alguno de estos cambios de manera sustancial, de manera significativa, también te puedes ir con una indemnización de 20 días por año trabajado.
Concretamente, se refiere a alteraciones en la jornada, el centro de trabajo, el salario, los horarios, las funciones o, incluso, la eliminación de beneficios sociales.
En un mercado de trabajo en transformación, marcado por la rotación y la inestabilidad, conocer estos mecanismos es clave para tomar decisiones con respaldo legal.
Así, ante estos casos, el trabajador puede solicitar la extinción del contrato ante la jurisdicción laboral, y si el juez lo estima, se considera como despido improcedente o con derecho a indemnización.

